hacer surcos
surcos en la tierra es la primera imagen que vuelve a mi
los surcos que vieron mis ojos en la tierra donde empecé a respirar, a caminar...donde desperté en brazos de los pájaros cada despunte de sol
el color…
vivo oscuro profundo calido
terracotas destellos ínfimos del fuego rojo que le dio el génesis y aun late en su centro
el olor…
Porque aroma suena demasiado naif para ese inconmensurable perfume…
el olor suplicante de la tierra reseca, ese sabor agrio de las gargantas secas, ese olor que duele y huele a suplica por una gota que traiga la redención
el magnánimo olor a tierra mojada que llega un instante antes de las primeras gotas de sagrada lluvia
el sol se opaca tras las nubes…todo es silencio y en ese vacío que quita el aliento y paraliza hasta la ultima hoja (la calma que precede a la tormenta, dicen) llega en alas del viento ese olor que despierta la desesperación de respirar como si fuera la ultima vez
ese perfume azul que te cierra los ojos y te abre los brazos para ofrendarte entero a la lluvia, el bautismo ancestral que viene con cada gota de agua.
Recuerdo muchas lluvias como esta.
Tardes de verano enteras esperándola.
“la lluvia son lagrimas de angelitos” decía mi abuela
“y porque lloran abuela?” preguntaba yo
“ porque están tristes, por cada niño que muere” contesto una vez
Y cada vez era por un motivo diferente, por eso siempre volvía a preguntar
“porque están tristes por los árboles que cortan y queman”
“ están tristes porque alguien dejo basura en el río”
Una pregunta, una respuesta y ni una palabra mas…solo el sonido.
La música del agua derramándose desde el cielo por todas partes.
Cuando hacia frío y no dejaba que me mojara decía que eran los angelitos que hacían pis…y yo corria a la galería…me hacia reír mucho la idea, pero no me seducía en absoluto mojarme en esas ocasiones…
La tierra… madre dadora de vida mujer
La tierra húmeda fértil con los muslos abiertos al sol y a la semilla que mi padre sembró apostando a la verde dadiva que devolvería desde sus entrañas.
Ese olor a humedad de mujer viva lista ofrendando su vientre su ser al acto más antiguo y genuino de amor
Surcos…una bella palabra
Estoy surcando los mares hoy
abriendo camino en el tiempo y la distancia para llegar a vos
Porque hoy siento necesidad de tus ojos, tu voz, tus manos.
hoy tengo necesidad de que tu boca abra surcos en mi espalda, hasta sangrar si es necesario…si con eso fuera posible que la frescura de tu alma refrescara la mía después de tanta sequía
Sigue siendo extraña la sensación al pensarte, esa intima familiaridad en contradicción con el simple hecho de no conocerte
Pero no importa, días como hoy decido ser totalmente egoísta para no hacerme preguntas, sobre todo las que no puedo contestar.
Prefiero satisfacer caprichosamente mis deseos,
Mi deseo de estar con vos.
Escribir es eso.
Y tiene su encanto el delay con que te llega. El momento compartido se duplica, el tiempo que escribo y estas en mi y el tiempo en que lees y mis palabras te habitan.
Pero como escribir el silencio que viene ahora?
Serian muchas paginas del mas puro silencio de palabras que puedo compartir
Porque lo único que necesito ahora es oír tu respiración
Sentir la desnudez de tu esencia
El mas leve roce de tu pelo en mi piel
Y caer serena en el dulce vértigo de tus ojos
Laura racca
Rosario
12-2-2009







